domingo, 20 de mayo de 2018

PENÚLTIMA CUMBRE


La mortandad no es negociable, salvo en casos de extremo desequilibrio gestionario. A más muertos remotos, más vivos adyacentes. En ningún caso deben computarse indigencias y estragos subalternos: el hambre, la ignorancia, la lenta enfermedad, el terror de estar solo, las torturas endémicas y algunas otras muertes interinas. La fundación de la barbarie devora así sus propios dividendos. En las sala de juntas del piso 32 hay un mapa del mundo donde un pulcro edecán ha ido marcando líneas isobélicas, órbitas combustibles, zonas utilitarias de exterminio. Acólitos conectan con acólitos que asimismo conectan con acólitos que se vigilan mutuamente y no atenderán nunca la llamada de ese maldito muerto que desea saber qué horrible cosa está pasando. Un rutinario síntoma de alarma cunde discretamente por gerencias, polígonos, factorías, cuarteles. Pero es sólo un instante. El Justicia Mayor acaba de dictar su veredicto: hay que acallar definitivamente al muerto.




José Manuel Caballero Bonald. Laberinto de fortuna, 1984. En Somos el tiempo que nos queda. Obra poética completa 1952-2009. Austral, 2011.

Imagen: Robert Frank. London, 1952.

jueves, 17 de mayo de 2018

SUCESOR DE ASESINO


Como quien rasga, como

quien deja un gran rastro de andrajos

sobre el martirizado cuerpo

de la víctima, como quien solicita

un nuevo plazo punitivo,

así se perpetúa

en los anales de la sinrazón

la ominosa progenie

de aquel que fue llamado el execrable

y aún hoy actúa entre nosotros

con saña vitalicia y una misma

dinástica jactancia de asesino.





José Manuel Caballero Bonald. Diario de Argónida, 1997. En Somos el tiempo que nos queda. Obra poética completa 1952-2009. Austral, 2011.

Imagen: Pazo de Meirás

miércoles, 16 de mayo de 2018

Lo indeleble


Cuerpos para la vida, cuerpos aparentes, cuerpos contra la muerte,

cuerpos ametrallados, cuerpos abatidos, cuerpos torturados,

un fondo sin fin, un final blanco, una estructura gris y un grito,

cuerpo con la camisa desgarrada, terrible tela escarlata,

y todo por la vida, para la vida, sobre la muerte,

diminuta epopeya espolvoreada de ternura y traición,

habrá un río para ese frondor, para esos dedos entreabiertos,

y una inmensa maldición,

para los que rompen, derriban, obstruyen la vida,

cuerpos diseminados como calderilla, escurriéndose boca abajo,

mientras la vida grita y glorifica y adelanta su pecho indestructible.





Blas de Otero. Hojas de Madrid y La Galerna (1969-1979). En Antología poética. Expresión y reunión. Alianza, 2007.

lunes, 14 de mayo de 2018

Jarcha 4


Garid vos, ¡ay yermaniellas!,

¿cóm´ contenir el mio male?

Sin el habib non vivreyo:

¿ad ob l´irey  demandare?





En Lírica española de tipo popular. Edición Margit Frenk Alatorre. Cátedra, 1978.

domingo, 13 de mayo de 2018

[Braman niños en el fondo de contenedores]


Braman niños en el fondo de contenedores

mientras acróbatas eyaculan en lo alto del abismo.


Todos serán ahorcados por la vida:

los unos sentirán la basura en sus costados,

los otros el chasquido de sus huesos tras la caída.




[Bramam crianças no fundo dos contentores]


Bramam crianças no fundo dos contentores

enquanto acrobatas ejaculan no alto do abismo.


Todos serâo enforcados pela vida:

uns sentirâo o lixo nos seus costados,

outros o estalido dos seus ossos após a queda.





Montserrat Villar González. Vida incompleta. Lema d´Origem, 2018. Traducción: Carlos d´Abreu.

Imagen: Pedro Luis Raota